Posted 2 years ago
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Zanto el Boticario
Estimado, diluido y zoozobrante grupo de fieles incautos lectores.
Les escribo estas lineas tanto desesperadas como ineditas, llevo mas de diez dias en la gran Tenochtitlan, honor que por mas que quiero atribuirle al karma simplemente no me dan las cuentas para cargar tantas pinchis culpas, salvo el hecho de ausentarme otra vez casi un quarter, como dirian los gringos.
Como sea, el espiritu incansable y viajero de este triste aprendiz de escribano se manifiesta una vez mas para relatarles los increibles y epopeyicos viajes de un ilustre desconocido que lo mismo se viste de memorable cuando la ocasion lo amerita.
Y es verdad, no por nada mis innumerables fanz se han prostado nuevamente ante el boton de SEND y no han pedido, han exigido que regrese la fachaleta cosmica de este virtuoso poeta de la prosa interactiva.
Pues bien, no desfallezcamos en el insolito recorrido que la voluntad cardiaca hace sobre las falanges diestras y siniestras. Aca va la ultima de las cronicas epicureas de este anonimo enmascarado del urbanismo contemporaneo.
Me sumergi en esta ciudad de los palacios desde hace semana y media, adoptando santaFake como hogar, remarcando que esta zona tiene de chilango lo que peralvillo de greenwich village. Me puse a trabajar, me desvele en esa odiosa tarea y madrugue buscando inutilmente inspiracion para aquella labor que he hecho de mi propia vida.
Despues de pesadas jornadas de 18 horas (el esclavismo sigue siendo muy rentable) simplemente el jueves no pude mas.
El diablo me sacudio la sonaja y entre varios notables personajes me fui a echar un elegante trago a cierto peculiar espacio denominado La Botica, en una zona que aboga por el cliche como lo hacen las peliculas de disney, lease la condesa.
Demos por entendido que este recinto de exorcismos ateos es a la vez, espacio de precopeo moderado, o por lo menos asi lo conocia. Hasta esa noche.
Ese jueves el diablo me sirvio las copas. Brinque de un sabor a otro, peor que niño en neveria y me deguste hasta el hartazgo el añejo, el serrano y el pollo (?).
De una larga y, debo decir, olvidable platica caimos a los nunca despreciables toques.
Para quienes nos leen fuera de este contexto debo explicarles que los toques son la expresion misma del machismo. Suceden cuando menos los necesitas y los recuerdas cuando menos lo entiendes. El reto de los toques solo un mexicano puede entenderlo porque es doloroso, innevitable e innexplicable.
Esa noche llego a suceder a 180wtts por individuo, levantando el vello capilar (y sepa usted a saber cual mas) en cada uno de los valientes participantes.
Nos batimos en nuestras carcajadas, nos ahogamos en nuestras burlas y cuando reaccione mi celular habia desparecido.
Debo presumir que detuve una patrulla, me subi, le indique para donde ir, y regrese como regresan hoy al cuartel los militares mexicanos ‘con la novedad de que los agresores habian huido con rumbo desconocido’.
Por supuesto, y sin que suena a excusa, malacopie el resto de la noche.
Me subi a un taxi, discuti de cualquier cosa y me puse necio como borracho en grado superlativo.
El telefono por supuesto, nunca aparecio.
Al otro dia, ya mas descansado hice un aventurado juicio: los meseros de la botica se chingaron al zanPhone.
Le llore, le guarde un luto comprensible y hace unos minutos simplemente me resigne.
Me enferma ser desconfiado, me cimbra ser mal pensado y me caga ser un idiota.
Esa noche pague las de cain por nada, y me duele orita hacerme el valiente como si nada pasara. Como recomendacion para todos, la mezcaleria llamada Botica ubicada en Alfonso Reyes de la condesa, es un buen lugar para echar un drink y platicar. Nunca para ir a probar la confiabilidad del afectuoso pueblo chilango.
Como dice aquella alcantarilla en la esquina de Nuevo Leon y Campeche, seguiremos reportando.